 |
|
Nicolas
Sarkozy junto a Al Gore.
|
Completamente
de acuerdo con Al Gore respecto al cambio climático, desde su cargo de
poder recién obtenido está dispuesto a iniciar una revolución
total en la forma de gobernar, para poner al medioambiente en el centro
de la política. No más nuevas carreteras en Francia.
"Durante
30 años hemos hecho muchas carreteras, autovías y aeropuertos.
Tampoco se construirán más centrales nucleares. Se acabó",
dijo su ministro de Ecología, Jean-Louis Borloo. En vez, el
gobierno proyecta desarrollar una segunda línea férrea
entre el norte y el sur del país y se privilegiará el
transporte fluvial. En el futuro todos los proyectos públicos
serán investigados según sus "costos climáticos".
Sarkozy
se lo está tomando en serio. Decidió aumentar la producción
de la superficie agrícola dedicada a la agricultura orgánica
de manera que pase del 2 por ciento actual al 6 por ciento en 2012
y a un 20 por ciento en 2020. Otra medida será la reducción
del 50 por ciento en el uso de pesticidas en los próximos 10
años.
Y
lo mejor: aplicará mayores impuestos a los productos que procedan
de países que no respeten el protocolo de Kioto, como Estados
Unidos. Sarkozy dijo "no es normal que un producto que atraviesa
todo el mundo sea más caro que un producto local, porque el
precio de su transporte y de su producción no integra sus emisiones
de gases de efecto invernadero".